lunes, 19 de enero de 2009

El fantasma laboral


Teclados, monitores, vasos, panfletos, un borrón de café y algunas servilletas tiradas: ¿mi espacio?


Una mesa que se siente fría como el asfalto en mis brazos, mi mirada perdida ante esa luz falsa, ni ídea de lo que hago, la abejita obrera, mi perro viendome cada día extrañado y con cara de susto... como cada día... un vaso de franquicia añejado.

Un disfraz de caballero, un nudo ahogante, una afeitada semi-perfecta con indicios de molestia, una medias con entradas de aire, unos zapatos que quieren morir.
Una mente inquieta llena de información, gracias a ti WIKIPEDIA.

La misma camisa melón u amarilla, la misma emoción por la nueva vida, EL DOBLE SENTIDO DE TODO, las camionetas enlodazadas de siempre, ¿¿¿2860???, la misma soledad... el mismo cementerio...

Agua fría y una mata muriendo. Dos mujeres y tres negros. Un arbol viejo y tres dibujos amarillos con lineas cruzadas por todos lados. Un té y un gancho de lapíz (mi invención). Mi propia navidad y el medio rostro de varios. Un juego de tetris extraño y el sonido del baño. Una mancha de leche en la pared y viejos escritos amarillos, naranjas y rosas. Coca-Cola y Música. Las peceras y donde a veces se sienta mi jefe. La misma alfombra vieja, desteñida, con hilachas. Dos tornillos y la luz fragmentada.

Un futuro incierto y un fantasma laboral día tras día...

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